Read Los siete locos by Roberto Arlt Flora Guzmán Online

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El entusiasmo y la atracción de Roberto Arlt por los experimentos científicos y mecánicos forma parte de su pasion creadora.Del ambiente de la calle, que tan bien conocia el escritor, surgieron sus mejores paginas.De su amistad con rufianes, falsificadores y pistoleros salen personaje como los de Los Siete Locos. En esta obra encontramos una especie de " mundo al revés": uEl entusiasmo y la atracción de Roberto Arlt por los experimentos científicos y mecánicos forma parte de su pasion creadora.Del ambiente de la calle, que tan bien conocia el escritor, surgieron sus mejores paginas.De su amistad con rufianes, falsificadores y pistoleros salen personaje como los de Los Siete Locos. En esta obra encontramos una especie de " mundo al revés": un espacio donde los personajes transgreden los valores establecidos, invierten las formas y se liberan de una sociedad que los segrega.La propuesta es delirante y subversiva, pues planean una sociedad autoritaria, humillante y perversa. Una gran carcajada, una mueca grotesca frente a una sociedad en crisis, pesimista y frustrada....

Title : Los siete locos
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ISBN : 9788437611199
Format Type : Paperback
Number of Pages : 336 Pages
Status : Available For Download
Last checked : 21 Minutes ago!

Los siete locos Reviews

  • Fernando
    2019-02-20 00:29

    Un amigo mío siempre me cuenta que cuando cursaba la carrera de Letras, un profesor le dijo que el ABC de la literatura argentina comenzaba con Arlt, Borges, Cortázar. Bien es sabido que escritores y profesores de letras por alguna razón, no congenian bien. Alguna vez le dijeron a otro alumno: “Si vas a ser escritor, esta no es la carrera”. Siento que hay ciertos atributos y habilidades que el escritor tiene que jamás podrán ser adquiridas estudiando una carrera de letras. Aunque parezca inverosímil, son dos cosas distintas.En ese ABC vemos que Arlt está primero, pero esto no se da por el sólo hecho del ordenamiento alfabético. Es que Arlt está primero por ser el iniciador de una forma nueva de escribir en la Argentina. Un iniciador del modernismo en la literatura, un creador de historias como nunca se habían leído en nuestro país y esas novelas marcaron un camino donde descollarían otras novelas tan grandes e imperecederas como pueden ser Rayuela de Julio Cortázar, Adán Buenosayres de Leopoldo Marechal, Sobre Héroes y Tumbas de Ernesto Sábato así también como otras tantas páginas que adornaron de gloria a nuestra literatura.Leer a Arlt es también adentrarse en un mundo de pasiones, de personajes entrañables e ideales de hierro. Este maravilloso autor dota a sus personajes de cierto halo que los hará trascender en el recuerdo del lector.Los siete locos es una novela maravillosa que demuestra la inquietud del hombre por pelearle a la vida las cosas que a veces no se dan tan fácil. El personaje de Remo Erdosain atraviesa una crisis existencial y una desesperación tan grande que le lleva a jugarse lo más valioso que tiene: su humanidad y su alma. Todo lo pone en riesgo y lógicamente eso lo lleva a perder incluso lo poco que tiene, lo que más ama. Su desasosiego lo lleva a deambular por prostíbulos y garitos de mala muerte como buscando una tabla de salvación que nunca llega, así también como embarcarse en aventuras revolucionarias de resultados inciertos.Es inobjetable reconocer que Arlt era un gran admirador de Fiódor Dostoievski y esto se nota en los monólogos de Erdosain y el Astrólogo, se percibe en Rodrigo Barsut y quedan en evidencia cuando Arturo Haffner, el Rufián Melancólico (¡vaya apodo!) expone sus machistas teorías sobre las mujeres y los prostíbulos.Me arriesgo aún más: creo que Los siete locos es una novela que tiene una marcada influencia de “Los Demonios”, de Dostoievski y afirmo esto porque hay personajes que tienen similitudes entre las novelas, hay hechos que suceden y que son comunes a ambas. Es imposible disasociar al Astrólogo del lider nihilista Piotr Stepánovich Verjovenski puesto que ambos ideales revolucionarios se asemejan notablemente. Están pertrechados para volar el orden establecido de la forma más radical y violenta con el sólo objeto de tener el control, tanto en Argentina como en Rusia. Este plan anarquista del Astrólogo va tomar forma no como ficción sino como real un año después, cuando el 6 de septiembre de 1930 un grupo de militares sublevados y encabezados por José Félix Uriburu derrocaban del gobierno de Hipólito Yrigoyen para poner en vigencia la primera de las tantas y terribles dictaduras que asoló nuestro país, pero haciendo una salvedad: Roberto Arlt predice esto en su novela en 1929 sin saber que este hecho sería real y tangible. El Astrólogo tiene un plan (según él) perfecto, una utopia que quiere transformar en distopía para el país y de alguna manera también, sus conocimientos e ideales me recuerdan a los propugnados por el movimiento vanguardista del Futurismo y su adoración de la máquina, propugnado por Filippo Marinetti. Realmente este plan me será develado cuando lea “Los lanzallamas”, novela que continúa y finaliza esta historia.Otro personaje que me recuerda al libro del gran autor ruso es el de Gregorio Barsut. Su conexión directa a nivel argumental con Shátov, de “Los Demonios” es total. Es el personaje que inexorablemente generará un punto de inflexión claro en la novela, aunque no develaré el por qué por respeto a aquel lector que no haya leído ninguno de los dos libros. Quien haya leído “Los Demonios”, sabrá a qué me refiero.El libro es tan dostoievskiano que hasta causa placer “escuchar” lo que los personajes nos van contando. Cada uno tiene una historia de vida tan interesante que toman el control del capítulo en el que intervienen. Tienen ese estado tan al borde del colapso nervioso que tan famosos hizo a los héroes de Dostoievski. Encontraremos estas características en Ergueta a quien le encontramos además cargado de un misticismo y amor a Dios digno de Kirilov en Los Demonios, ya que en este personaje, Arlt también pone en tela de juicio la existencia de Dios, algo que caracterizara incluso a otros personajes de Dostoievski, como Iván Karamázov.Hipólita, la coja, será también predominante en la historia ya que sin quererlo y porque su destino era inevitable, se transformará en una muleta emocional y afectiva para Erdosain luego de que Elsa, su esposa lo deje para irse con un capitán del ejército.Esas charlas en la mísera habitación en que vive Erdosain nos mostrarán lo más íntimo y descarnado del ser humano, los sentimientos aparecerán “a flor de piel”, dotando a estos personajes de una belleza tan particular como única.Pero volvamos a Erdosain. Éste hombre es un inventor devaluado, cuyos pocos recursos para perfeccionar su más preciado invento “la rosa de cobre”, lo va llevando a cruzarse con estos otros locos a partir de su despido por robar dinero de la empresa en la que trabaja. Rápidamente le pedirá ayuda a Ergueta y de allí recalará en la casa del Astrólogo, punto de partida de este descenso cargado del realismo más explícito, del que forman parte burdeles, conventillos, aguantaderos y prostíbulos. Todo irá cayendo en espiral para confluir estos personajes en un solo lugar y allí se irá gestando el final.El capítulo “Ser” a través de un crimen es fundamental para entender bien a fondo en dónde está parado (o no) Remo Erdosain. Esa frase "Para todos soy la negación de la vida. Soy algo así como el no ser. Un hombre no es como acción, luego no existe. ¿O existe a pesar de no ser? Es y no es." es tan maravillosa como única, pues en ella confluyen a al perfección el "Ser y la nada" de Sartre con Hamlet de Shakespeare y las más profundas disertaciones mersaultianas de Albert Camus.Arlt escribió por primera vez en Argentina de una forma que nadie había hecho aún, con vuelos poéticos y detalles impecables. Es maravilloso leer tantas adjetivaciones preciosistas que son propias de la prosa más marechaliana. Arlt es un autor que puede hacernos experimentar lo que muy profundamente le va horadando el alma al personaje. Estos se muestran a nosotros con el corazón en la mano puesto que nada nos ocultan y todo lo sabemos. En ellos no hay secreto.En Argentina tenemos al más grande, Jorge Luis Borges, a otro gigante que admiro y que se llamó Julio Cortázar. Admiramos a Leopoldo Marechal, Ernesto Sábato, Manuel Mujica Láinez y tantos otros grandes que estoy olvidando nombrar, pero Roberto Arlt tiene bien merecido, más allá de arbitrarios ordenamientos alfabéticos, encabezar el ABC de la literatura argentina. Porque fue un pionero.

  • Vit Babenco
    2019-03-12 01:27

    Roberto Arlt was much ahead of his time… His gemstone may appear to be rough and uncut but it shines from the inside.Seven Madmen is a story of the desperate revolutionary struggle…Who is going to make the social revolution if it’s not the swindlers, the wretched, the murderers, the cheats, all the scum that suffer here below without the slightest sign of hope? Or do you reckon it’s the penpushers and the shopkeepers who are going to make the revolution?And to arrange a revolution there must be a secret society… “The strength of our society won’t depend so much on what its members donate as on the earnings from the brothel each cell will run.”One is ultimately unhappy… One is betrayed by a friend… One’s wife has left… One is at the bottom of despair and misery… Would revolution make one happy?He couldn't help imagining a great, fresh new world. Mankind would live in perpetual simple celebration, fireworks would spangle the night sky with showering red stars, an angel with pale green wings would skim the cloud crests, and under the leafy arches of the woods men and women would wander about in white tunics, their hearts free of all the vile slime that now coated his own.Such is a mutinous paradise, a promised land of revolutionary happiness.“The thing is, we’re carriers of suffering. One time I thought it floated airborne… it was a silly idea; really we’re the carriers of our own sickness.”It takes much more crazies than just seven to make a revolution…

  • Tony
    2019-02-28 21:26

    Well, Cortázar loved it.I suppose I could leave it like that. But let me outline the plot, which I think, in my telling, will not spoil the plot.The protagonist, Erdosain, is exposed as a thief in the first few pages. He needs to return the money to his employers so he solicits the amount from a succession of acquaintances with no luck until he goes to the Astrologer, who says, "Oh, it's you, is it? Come in. You can meet the Melancholy Thug." Before long he also meets the Gold Prospector, the Major, and The Man Who Saw the Midwife. Soon, Erdosain is no longer in arrears; and, more than that, he becomes part of some kind of conspiracy to create a secret society, set up as cells operating as brothels. The money generated will be able to fund Erdosain's inventions (such as metal-plating roses) and to make poison and mustard gas to, well, take over the world and spread a philosophical system which I do not understand, and maybe wasn't supposed to understand. In order to get the seed money for this, these seven madmen (more or less) decide to kill a man who is not exactly the one who cuckolded Erdosain, but who very much wanted to cuckold Erdosain.There. The only thing I learned from this, and it is a very important thing, is to always wash hands after a murder. The washing of the hands was not essential to the plot, and in fact, like a lot of things in the novel, there might not even have been a murder; but it's just good hygiene.See, I could have left it at Well, Cortázar loved it.I almost pitched this quite a few times but I'm glad I didn't. I even read the brief afterward by the translator. It was there I learned that the author shared a lot with Erdosain: a humiliating childhood, a fascination with spiritualism, and a knack for inventions. But Roberto Arlt did not dip roses into metal. Instead, he patented an invention for preventing ladders (runners, I guess) in women's stockings. I don't know why that makes me smile so.

  • Cosimo
    2019-02-27 19:16

    Immerso nel freddo“Voglio essere il capo dei pazzi, degli innumerevoli geni apocrifi, degli squilibrati che non riescono a entrare nei centri di spiritismo e nelle cellule bolsceviche... Questi imbecilli...e glielo dico perché ne ho l'esperienza... una volta ben rigirati...infiammati quanto basta, sono capaci di eseguire azioni che a lei farebbero venire la pelle d'oca. Letterati da bar. Inventori di quartieri miserabili, profeti di parrocchia, politici da caffè e filosofi da sede di dopolavoro saranno la carne da cannone della nostra setta”.Per Roberto Arlt follia e angoscia sono la stessa cosa. Forse per questa ragione, la sua vita è stata così tormentata e breve e piena di privazioni e sofferenza, fino a che un giorno è morto per il cuore e tutto è finito. La sua vita era stata lavoro, giornalismo tantissimo, e di alta qualità, viaggiava, osservava, leggeva e scriveva, e poi il meccanico, l'imbianchino, il portuale, il commesso, l'inventore: un vagabondaggio che ha condiviso con sottoproletari, piccoli delinquenti, prostitute, popolane sfinite, ragazzi di strada, insomma il popolo umiliato, marginale. Parlando il lunfardo con accento da immigrato, il gergo dei malevos, i malavitosi dei bassifondi portegni, un linguaggio praticato per contatto, perché “sono cresciuto a Villa Luro, tra povera gente e malavitosi, e realmente non ho avuto tempo di studiare queste cose”, linguaggio che è un conglomerato, una marea di idioletti e voci, un magma incontenibile, che suscita tanta ammirazione e approvazione e rispetto. In Cortàzar, che vide in Arlt un maestro per la “capacità di trasformare in ricchezza l'assenza di scuola”, per il suo istinto infallibile nel cercare la conoscenza nelle tenebre, per quella generosità esistenziale che rimanda a Dostoevskij, per i suoi diseredati, folli e deliranti, capro espiatorio, imbroglioni e briganti, traditori crudeli, tristi fuorilegge, in una profetica e frammentaria apocalissi. Le tracce della vocazione alla scrittura sono nascoste nel suo soliloquiare, è scrittura per umiliarsi, per screditarsi, per rabbia e disgrazia, dislavoro, incoerenza, sconclusionatezza, impassibile disperazione di fronte a eventi tragici, fantasia notturna, è masochismo, gusto per la sofferenza; la verità è che scriveva come se volesse rovinarsi la vita, ricorda Ricardo Piglia evidenziando che il suo stile cattivo e criminale, perverso e alchemico si dispiega in un altrove sotterraneo, un contromondo da incubo dove Buenos Aires si rivela città notturna e angosciosa, gloria e tormento, il rovescio di una capitale. E in questo abitare l'immaginazione di atmosfere cupe e stranianti Arlt è un fondamento. Del resto, si è scritto che “unire Borges e Arlt è una delle utopie della letteratura argentina e il tentativo è rintracciabile in Cortázar e Marechal, e molto chiaro in Onetti”. Quanto è stato quindi stimato e amato questo autore fuori posto, dislocato, contraddittorio ed estremo, è cosa ben visibile e nota; la sua biblioteca era intoccabile e c'era spazio per Nietzsche, Plutarco e naturalmente la Bibbia. La critica riconosce nella sua unicità singolare un mescolamento formale di popolare, cronaca nera, avanguardia, un “cubismo espressionistico e apocalittico”. Arlt è periferico e remoto come la sua Buenos Aires, sempre sul punto di trasformare se stessa in una alterità inedita e eccentrica, attraverso una rivoluzione fondata su una rete di bordelli, un'eversione a partire dall'economia del piacere. Borges scrisse che Arlt ha una specie di forza sgradevole nel suo essere ruvido, trascurato, approssimativo, quello scrivere male che risulta però inimitabile e non riproducibile perché originato non da una imitazione ma da una mutazione, un sovvertimento terribile e inquietante del pensiero e del senso. Mai soggetto a spiegazione. In direzione di un realismo delle verità. La visionarietà di un progetto grottesco e irreale nasce dalla tragedia della realtà, dalla sfiducia nel presente e nella parola, dall'infelicità della vita: il rischio del carcere, l'abbandono della moglie, l'umiliazione del rivale, l'abisso e il delirio arido e silenzioso: solitudine, alienazione, perdita di identità, disgregazione del soggetto. “Ed Erdosain, via via che avanzava, pensava alla sua vita come se fosse quella di un altro, cercando di capire quelle forze buie che gli salivano su dalle radici delle unghie fino ad accalcarsi nelle sue orecchie come il simùn”. Arlt mise insieme le sue ossessioni personali nel contesto sociale, alla vigilia di un golpe che segnò tragicamente il suo paese, come un sinistro presagio di un futuro sempre più minaccioso: il denaro, la passione per la tecnica, il disprezzo per l’avida meschinità borghese, il terribile rapporto col padre e quello difficile con le donne, il tentativo di affrancarsi da una vita misera e infelice. Le azioni dei personaggi di Arlt hanno spesso una configurazione mostruosa: il suo sguardo vide nel mondo qualcosa di assurdo e irrazionale, di complesso e primitivo, una violenza endemica e contagiosa, un orrore immorale e una corruzione piena di odio, insensibile e infernale per l'essere umano. A questa ombra oltraggiosa e funesta, Arlt oppose per antitesi una critica sociale feroce e spietata della città, un'eresia caotica e oscura nel deserto, un teatro di maschere nel quale nessuno sa dove sta andando, tutti cercano di soddisfare meraviglie impossibili, ciascuno si riscopre sopravvivente tumultuoso e audace, desideroso di agire in una anarchia di rivelazione, onestà e peccato. La ribellione ha qualcosa di assoluto, di totale, è destinata a fallire perché individuale e solitaria, esistenziale e disperata, da realizzare con il ricorso sistemico alla menzogna metafisica e l'incosciente religiosità di un innocente miscredente. “Credevo che l'anima mi fosse stata data per godere delle bellezze del mondo, la luce della luna sopra il bordo color arancio d'una nuvola, e la goccia di rugiada che svolge la sua trama sopra una rosa. Non solo, quando ero piccolo, ho sempre creduto che la vita dovesse riserbarmi un avvenimento sublime e bello. Ma, via via che esaminavo la vita degli altri uomini, scoprivo che vivevano nella noia, come se abitassero in un paese costantemente sotto la pioggia, nel quale le cateratte d'acqua gli lasciassero sul fondo delle pupille intercapedini d'acqua che gli impedissero di vedere le cose. E capivo che le anime si muovevano sulla terra come i pesci prigionieri in un acquario. Dall'altra parte dei muri di vetro verdastri vi era la vita bella, altissima, che cantava, nella quale tutto sarebbe stato diverso, forte, molteplice, e nella quale i nuovi esseri, figli di una creazione più perfetta, coi loro bei corpi, avrebbero saltato in un'atmosfera elastica”. Erdosain mi diceva:”E' inutile, devo scappare dalla terra”.

  • Orsodimondo
    2019-03-02 21:10

    IL PIÙ GRANDE ROMANZIERE ARGENTINOCosì è giudicato Artl da Onetti, da Puig, da Aira, da Cortazar… Affermazione forte, e ripetuta, mai messa in discussione, che mi ha messo in soggezione, io incapace di cogliere la grandezza di Artl, sia quella che lo colloca sopra tutti, sia quella che lo rende semplicemente grande narratore. Incapace di cogliere la sua rivoluzione linguistica (l’introduzione nei dialoghi del voseo, l’uso del vos al posto del tu, e i termini del lunfardo, il gergo della malavita di Buenos Aires, le colorite espressioni degli immigrati europei, italiani su tutti, gli strafalcioni grammaticali, che irritavano i critici dell’epoca). Artl usa il monologo interiore, alterna i punti di vista, cambia la messa a fuoco e la prospettiva per descrivere lo stesso episodio, costruisce il suo racconto mischiando elementi che arrivano da altre storie, alte o basse (Dostoevskij e Salgari): tutti elementi affascinanti, che avrebbero potuto farmelo amare. Ma non è successo. Ci sono pagine belle, e su tutte il pezzo tra Erdosain e la Zoppa, con strano gusto ottocentesco. Ma sono soverchiate da quelle dove Artl usa il parodosso, il grottesco, la teosofia, aspetti che mi hanno allontanato dall’anima del racconto. Il protagonista, Erdosain, ricorda Zeno Cosini, ma al contrario del personaggio di Svevo, quello di Artl è totalmente privo di ironia: e, mentre potrei rileggere ‘La coscienza di Zeno’ una quarta volta, non riprenderei mai in mano questo romanzo, né mi avvicinerò al suo seguito, ‘I lanciafiamme’. Perché, purtroppo succede anche questo: che dopo circa 300 pagine, in cui almeno un pochino si desidera sapere che ne sarà di Barsut e della società segreta, della cospirazione per la rivoluzione e del resto, si rimane a bocca asciutta, il romanzo si chiude all’improvviso rimandando ogni soluzione al seguito. Che io non leggerò. Ho già dato.

  • SurferRosa
    2019-02-28 18:35

    "I sette pazzi" è la prima parte di un romanzo che, se lo si vuol leggere tutto intero, si conclude con "I lanciafiamme".Spiluzzicando qua e là un po' di saggistica sull'autore ho visto come spesso venga posto l'accento sulla lingua di Arlt, molto personale, fatta anche di strafalcioni e svirgolate (più o meno voluti, si dice, alimentando la costruzione di una figura di romanziere sgrammaticato - alimentazione cui contribuì Arlt stesso in modo divertito), scambi di sillabe, uso di termini gergali e/o presi in prestito da altre lingue (Arlt era figlio di migranti, un prussiano molto, troppo prussiano per padre e una triestina per madre, in casa sua il castigliano non sapevano cosa fosse). Tutto questo in traduzione ahimè si perde ma il romanzo ha saputo colpirmi soprattutto per la costruzione dei personaggi e per il suo procedere in maniera avventurosa, poco (o non) pianificata, come a voler sottoporre il protagonista Remo Erdosain ad una serie di eventi che ne mettano alla prova la coscienza - rubo, che effetto mi fa?, sto progettando un omicidio, che effetto mi fa?, aiuto questa famiglia in difficoltà, che effetto mi fa? ecc. ecc... Come Erdosain stesso più volte rimarca, egli sta cercando di capire come essere felice - hai detto poco! In ogni caso c'è una evidente influenza del Dosto, che Arlt conosceva bene attraverso le pessime traduzioni dal russo allo spagnolo che ai suoi tempi circolavano in Argentina (in realtà Arlt conosce a menadito tutta la scena letteraria argentina sua contemporanea, se non ricordo male c'è in rete sul sito delle edizioni Sur un'intervista risalente ai tardi anni '30 in cui non risparmia quasi nessuno da giudizi assai sprezzanti, è crudelissimo!) e col senno di poi io ci ho visto anche un Onetti prima di Onetti, anche se di parecchio meno bravo di Onetti - ma anche qui, hai voglia a esser bravi come Onetti! Ci sono molte similitudini tra l'Erdosain di questo romanzo e il Brausen de La vita breve.Se è ultimamente in atto, ma non ho idea se sia in atto, una sorta di santificazione letteraria di Roberto Arlt, il mio risibile e inutile parere è che non sia tutto 'sto fenomeno come qualcuno afferma. Se invece se ne stanno rileggendo i romanzi con l'intento di riscoprire una voce originale, molto personale e talvolta capace di qualche lampo folgorante, allora OK.------A un certo punto c'è una gustosissima tirata di un presunto Generale golpista che si lamenta del malcostume dei politici argentini che anticipa di qualche mese (il libro venne scritto tra il 1928 e il 1929) il colpo di stato che poi effettivamente avvenne.

  • Liz* Fashionably Late
    2019-02-19 00:20

    Llegando fashionablemente tarde a esta BR con LaMala y Nanu (:

  • Francisco H. González
    2019-03-08 21:35

    La lectura de Los lanzallamas, completaría el díptico que forma junto a Los siete locos. Esta es la primera novela que leo de Roberto Arlt (1900-1942), y su estilo me ha subyugado. Escribió Los siete locos con 29 años, y Los lanzallamas, un par de años más tarde.Artl gusta de arrastrar a sus personajes por el barro, no hay término medio, y todo resulta llevado al límite, ya sea de la brutalidad, del patetismo o del absurdo. El principal protagonista es Erdosain, el Inventor –de rosas de cobre, entre otras cosas-, que debe reponer un dinero que ha afanado en su trabajo. De una manera un tanto inopinada se encuentra junto a otros personajes, a cual más estrafalario, cometiendo un secuestro, agravado con una ejecución sumaria, y unos planes de cambiar el orden mundial que resultan ser una chaladura. Junto a Erdosain tenemos al Astrólogo, al Buscador de Oro, al Mayor...El meollo de la novela es cómo se explicita la paranoia que los aboca a un plan delirante, cuya carne de cañón serían los Literatos de mostrador, los inventores de barrio, los profetas de parroquia, los políticos de café y los filósofos de centros recreativos; buscando como materia prima de su plan infernal a los desencantados a los que a través del reconocimiento y el elogio se les ganaría para la causa. Para llevar a cabo sus planes contarían con el oro –que encontrarían en minas a raudales- y las ganancias que les arrojarían una cadena de lupanares por todo el país. El orden se mantendría usando al ejército. Se crearía una sociedad secreta que actuaría mediante atentados, creando estos en el país una ansia de revolución, de bolcheviquismo, y luego cuando el gobierno se mostrase incapaz de poner freno a los actos terroristas, el Ejército del Mayor, tomaría el mando, pasando la Administración del estado a manos de los militares. Sin tener en cuenta para nada a la clase política, dado que «Para gobernar un pueblo no se necesitan más aptitudes que las de un capataz de estancia».Una revolución que prendería ante la falta de ideales; la mentira como espoleta de la indolencia, de la inanidad, unos líderes, Erdosain y los suyos, poco más que unos charlatanes, unos falsarios.Un delirio que anida en la contradicción mental, tal que cuando esa panda de tarados hablan acerca de sus planes y sueños de grandeza, hablan de locura posible, de Monstruo Inocente, donde Erdosain aportaría su grano de arena con sus bacilos y viruses, convertidos casi en plaga bíblica.Lo interesante del libro es ver qué sucede antes de cometer un crimen, qué pensamientos corroen –o no- a quien los van a llevar a cabo, y así Erdosain, antes de matar, o ser cómplice de una muerte, está decidido a suicidarse –al igual que Alexei ante Polina- si la Coja se lo pidiera; una muerte, un suicidio que resultaría liberador, toda vez que el acto de matar, atiende más a superar cierto hastío vital, cierto horizonte grisáceo, que necesita de un estímulo, algo brutal y grotesco capaz de sacar a Erdosain y a sus muchachos de su parálisis, de su inanidad.Arlt emplea una prosa densa, concentrada, saturada, como si las palabras resultaran lastradas por su propio significado, lo cual le va al pelo a una historia como es esta: sórdida, delirante, enfermiza.Arlt no le hace ascos al humor –negro en su mayoría- que impregna la narración; un humor fabulador, una rendija donde respirar un aire mítico que depure tanta mezquindad e ignominia.Días hubo en que se imaginó un encuentro sensacional, algún hombre que le hablara de las selvas y tuviera en su casa un león domesticado. Su abrazo sería infatigable y ella lo amaría como una esclava; entonces encontraría placer en depilarse por él los sobacos y pintarse los senos. Disfrazada de muchacho recorría con él las ruinas donde duermen las escolopendras y los pueblos donde los negros tienen sus cabañas en la horqueta de los árboles. Pero en ninguna parte había encontrado leones, sino perros pulguientos, y los caballeros más aventureros eran cruzados del tenedor y místicos de la olla. Se apartó con asco de estas vidas estúpidas.Y tampoco le hace ascos al amor, que brota como una imposibilidad, cuando Erdosain en el regazo de la Coja se confiesa, una Coja que ya de joven buscaba la Mala Vida en los libros –donde solo encontraba pornografía- sin encontrarla. Una coja que divide a los hombres entre: Los débiles, inteligentes e inútiles y los otros, brutos y aburridos. Una coja que fantasea con un conquistador con un tirano que la arrebate de sí misma.Ese nuevo orden mundial enunciado allá por 1929, y que luego se vería materializado en todo su esplendor con dictaduras, la segunda guerra mundial y el advenimiento de los regímenes totalitarios. En resumen, que me ha parecido una novela espléndida y que tengo que leer Los lanzallamas lo antes posible.Como curiosidad comentar que creía que el orvallo era sólo asturiano, pero leo que en Buenos Aires también orvallaba. En los dos últimos libros que he leído, este y La esposa joven, se menta a Don Quijote.

  • [P]
    2019-03-17 17:16

    I have made mention of my poor upbringing, the trying circumstances in which I was raised, in numerous reviews. It’s something that never seems to go away, is always there, creeping around at the back of my mind like some sinister, hungry woodland creature. As I was so miserable, I would regularly fantasise about escape, about far off places, or extravagant reversals of fortune. Each night I would imagine myself on a raft, in the middle of an ocean as bright as neon bar signs, with sleek sharks swimming underneath and around me; I would long to be sent to the bus or train station on some undefined errand, where I would jump on a random train or bus and restart my life in a new place; I would spend hours thinking about being approached by some rich man or woman, who would have inexplicably taken a shine to me and would want to make me their heir. Moreover, I would often do strange and dangerous things, in an effort to breach the surface of my unhappiness, and force my life to move in another direction.While I would prefer it not to be the case I see some similarities between myself and Remo Augusto Erdosain, the protagonist, and anti-hero, in Roberto Alrt’s cult classic Los Siete Locos. The impoverished Erdosain is a failed inventor and thief, having stolen a significant sum of money [600 pesos, and seven cents!] from the sugar company he works for. At one stage he justifies his actions as being motivated by need, a need created by the small wage he is paid. And this of course makes sense; yet he admits that he didn’t use the money to pay for necessities, such as shoes, that he actually blew it on extravagances.Erdosain is a self-styled ‘hollow man,’ who, like I once was, is prey to relentless fantasies, such as being accosted by a millionairess who will want to marry him. However, as no milliionairess is forthcoming he has been forced to act himself. In this regard, he claims to have actually stolen from his employer in order to enliven his existence. One gets the impression that Erdosain is someone to whom things happen; his wife leaves him, Barsut beats him, the world consistently canes the back of his knees. His anti-social behaviour is, therefore, one of a man who wants to impose his will on the world, to make it sit up and take notice, rather than passively submit to the vicissitudes of existence. If he steals, if he kills, the world, he believes, will be forced to acknowledge him, and he will, for once, feel alive, feel like someone.Arlt’s protagonist is one of literature’s most wretched, self-pitying characters. He is in a near constant state of despair; he is mentally and emotionally unstable. Indeed, he talks about an ‘Anguish Zone,’ in which he spends the vast majority of his time, raking over his feelings and his bizarre thoughts. He is, in all honesty, sometimes exhausting and unpleasant company. He isn’t, however, by any means the most unpleasant character to inhabit the novel, or even the most memorable. The Seven Madmen also includes Ergueta, who believes that Jesus has blessed him with the a formula for winning at roulette; the aforementioned Barsut, a relative of Remo’s wife, who gleefully announces that it would be ‘amazing’ to shoot both of them and then kill himself; The Melancholy Thug, a pimp, who says that if he was told that unless he took one of his girls out of the game she would perish in seven days, would work her for six and let her die on the last. Ah, and then there is The Astrologer.Much like Vladimir in Conrad’s The Secret Agent, The Astrologer is a shady figure hellbent on social/political chaos. Inspired by the KKK and Mussolini, he wants to create a number of revolutionary cells, with training camps in the mountains; these cells will be funded by brothels. Furthermore, he intends to recruit from the vulnerable, the downtrodden, the disillusioned. Anyone who knows a thing or two about terrorist or fascist organisations will find this stuff familiar. It has always been the case that the dregs of society, the displaced, have found themselves targeted by these groups, because they are easier to radicalise, are more likely to unquestioning swallow the propaganda. The truth is that if you feel worthless, or lost, you can be seduced by something that appears to value you. It is also worth noting what The Astrologer [prophetically] says about dictators, which is that the new breed will come from the industrialists, those in charge of oil etc. We all, unfortunately, are now coming to understand something about the power of those at the forefront of the oil industry, and the abuses they are involved in.However, for a novel that is often held up as politically prescient, I don’t think revolution etc was Arlt’s real focus, or certainly one could say that this stuff feeds in to his more general concerns about domination and sadism. Early in the narrative Erdosain imagines people being put in cages, being essentially treated like animals. And, yes, one could see a kind of political metaphor about masters and slaves in this, but that could not be said of all of the content. For example, Erdosain is repeatedly humiliated and abused; remember that his wife leaves him for another man, he is beaten by Barsut, etc. Moreover, The Melancholy Thug talks about wanting to take a blind teenager into prostitution; this girl, we’re told, habitually sticks needles in her hands.“Who is more heartless, a brothel owner or the shareholders of a large company?”It is important not to overlook the role of religion in all this, and in Latin American society. Throughout the book, Arlt makes reference to Christianity [Ergueta marrying a prostitute, for example, because he thinks that this is what the bible encourages], and specifically a lack of belief in God, which is blamed for the awful state of humanity; indeed, Ergueta at one point says that “if you believed in God you would have been spared your wretched life.” Whether the rejection of God means that anything is permissible is an age-old existential question. Certainly, Arlt, or his characters, appear to think that anything goes in a world without Him. And, for me, in this way we get to the crux of the novel, which is that Argentina in the 1920’s is a Godless hell, populated by prostitutes, swindlers, down and outs, and weirdos. These people have no spiritual guidance, and therefore no reason to morally toe the line, to passively accept their miserable circumstances.Published in 1929, it is often said of The Seven Madmen that it was the first Latin American novel to deal with poverty and the working class, with low-lifes and the grim reality of their existence; and that it was also the first to be written in colloquial language, in contrast to the prevailing Borgesian formal style. I don’t know if that is true and, to be honest, I don’t much care, because being the first to do something does not, on its own, make a book a worthwhile or enjoyable reading experience. Arlt himself said that he had no style, that he didn’t have time to develop his own voice, but I think that is false. There is certainly an identifiable style here, for better or worse.“Erdosain himself was trying to puzzle out why there was such a huge void inside him, a void that engulfed his consciousness, leaving him incapable of finding the words to howl out the eternal suffering he felt.”I must admit that parts of the novel really tested my patience, especially those given over to Erdosain’s anguish. These passages or chapters are not necessarily badly written, although they are incredibly overwrought, and there are one or two memorable lines [for example,”each worry was an owl that flitted from one branch of his suffering to the next”]. The problem is that they are all more or the less the same, so that once you’ve read one you need not, or will perhaps not want to, read the others, and yet they keep coming! One might also object to the sloppiness, whereby the novel begins in the third person, with no hint that the authorial voice is anything other than impersonal, only to switch to being narrated by an acquaintance of Erdosain’s, someone who has heard his confession. This narrator, after quite some pages have passed, also starts to insert pointless footnotes. In these ways, one might be tempted to call The Seven Madmen an anti-novel, which is certainly an attractive phrase, but unfortunately there is, in reality, no such thing. In any case, although the book is messy, repetitive, and emotionally and psychologically overcooked, there is still something pleasingly grimy and unhinged about it.

  • Alejandro Olaguer
    2019-02-26 20:29

    Es una de mis novelas preferidas, lo he leído un montón de veces. Podría estar horas escribiendo sobre cada experiencia de lectura, pero nada de lo que pueda decir al respecto será útil. Después de 88 años los temas de esta novela siguen vigentes. Una de las mejores novelas de la historia de la literatura argentina. Además es sólo la primera parte, después la historia de Erdosain y sus amigos continúa en Los Lanzallamas. No hay libros universalmente "imprescindibles", pero este lo es para mí.

  • Aprile
    2019-03-12 19:15

    dell’impossibilità di raccontar di un sognocosì mi sento - nell’impossibilità di raccontare di questo libro, di renderne l’idea con un minimo di precisione - come quando ci si sveglia e si vorrebbe, e si prova, a raccontare un sogno a chi ti sta accanto. Tendenzialmente, non ci provo più, perché mai mi riusciva di rendere le sensazioni, le confusioni, le imprecisioni, le assurdità del sogno. Le parole dette stonano con le visioni colte per un attimo e l’interesse dell’ascoltatore non viene risvegliato.Roberto Arlt, invece, è un maestro nel raccontar sogni. Qui ne racconta ben 7, sette sogni di sette uomini – Erdosain, Ergueta, Barsut, l’Astrologo, il Ruffiano melanconico, il Cercatore d’Oro e l’Uomo che vide la Levatrice - che non avendo mai trovato il proprio posto nel mondo, avendo sempre vissuto tra terra e cielo, sospesi, non appartenenti all’una o all’altro, vivendo né radicati nell’una né realizzando le proprie aspirazioni verso l’altro/alto, si uniscono in una setta ed espongono a voce alta i propri desideri, il proprio sogno, la cui realizzazione fornirà l’illusione della creazione di una realtà in cui possano collocarsi. L’astrologo teorizza: ”Cosa mai vieta che anche qui, in Argentina, esista una società segreta…? Non so se la nostra organizzazione sarà bolscevica o fascista. Certe volte mi sento portato a credere che meglio di tutto sarebbe preparare un’insalata russa tale che neanche Dio possa capirci nulla… quello che vorrei fare è un blocco nel quale si consolidino tutte le possibili speranze umane. Il mio piano è quello di rivolgermi preferibilmente ai giovani bolscevichi, a studenti e proletari intelligenti. Inoltre accoglieremo quelli che hanno un piano per riformare l’universo, gli impiegati che aspirano a diventare milionari, gli inventori falliti…, quelli licenziati da qualsiasi impiego, quelli che hanno appena subito un processo e sono rimasti per strada senza saper da che parte guardare…”. E come faranno ad attirar adepti? Nel modo in cui fan tutti, esercitando il potere che deriva dal vendere una illusione, perché l’uomo per essere felice ha bisogno di appoggiare le sue speranze su una menzogna metafisica … menzogna che avrebbe restituito all’uomo la felicità che la conoscenza gli aveva seccato in germoglio dentro al cuore… Saremo come dèi. Regaleremo agli uomini miracoli stupendi, divine menzogne, faremo loro dono della convinzione di un futuro così straordinario che tutte le promesse dei sacerdoti impallidiranno davanti alla realtà del prodigio apocrifo. E allora saranno felici… Capite, cretini? Sette disperati uniti in una setta e ciascuno con un sogno diverso, ognuno separato dall’altro da un immaginario cerchio tracciato ai propri piedi che non può sovrapporsi nemmeno parzialmente né intrecciarsi al cerchio dell’altro, i cerchi si toccano in un solo punto che coincide all’”Essere” per mezzo di un delitto, cosa che finalmente giustifica il mio frequente pensare a Dostoevskij durante la lettura. Ed è un collegamento inevitabile quello a Dostoevskij, non solo per una parte del tema, ma anche per le atmosfere, le notti, i sogni, l’angustia di queste pagine. Ma è anomalo pensare al russo, quando Arlt è argentino come solo Sabato, Cortázar, Marechal (però il suo Adán Buenosayres non sono riuscita a leggerlo…) possono esserlo, e come anche Onetti, anche se uruguagio, sa esserlo con tutte le sue realtà oniriche. Sono puri argentini senza identità, la storia argentina li ha resi così, lo sono in ugual modo sia i colonizzati che i colonizzatori ormai diventati semplici emigranti (e dire che, essendo I sette Pazzi datato 1929, mancano ancora i rifugiati e scappati dalla Spagna di Francisco Franco), commisti senza equilibrio e logica come quel Rio de la Plata sul quale si affaccia Buenos Aires, né mare né fiume, né dolce né salato, che non sa se gli riesce meglio a dar una mano ad affondare o a galleggiare.Particolare il fatto che fulcro sentimentale e consapevole del romanzo sia non l’amore immaturo di Erdosain per sua moglie, ma il sentire di una donna, Hipólita la Zoppa, moglie del “pazzo” Ergueta, con il suo malinconico e struggente resoconto di desideri e aspirazioni di una vita intera che la portano in un batter d’ali a voler approfittare della situazione per realizzare i propri sogni (cosa svelata da una nota a piè di pagina del commentatore), come d’altronde avevan provato a far tutti finora.Mi rileggo, il tutto è misero, confusionario come un sogno. Arlt, invece, il suo schema ce l’ha, e ben definito, tanto che la stesura de I sette pazzi è predisposta per fare da introduzione ad un secondo romanzo, I Lanciafiamme e con i due scritti raggiunge l’obiettivo di realizzare una acuta analisi e denuncia sociale e politica della sua Argentina.Consigliato agli appassionati del genere.

  • Rosenkavalier
    2019-02-26 23:31

    L'espressionismo magico (desagradable, pero fuerte)"Detrás del descuido de Roberto Arlt, yo siento una especie de fuerza. De fuerza desagradable, desde luego, pero de fuerza" (J. L. Borges).Nella Buenos Aires del 1929 girava gente di tutti i tipi.I sette pazzi del titolo sono gli improbabili attori di una rivoluzione che avrebbe fatto la felicità degli alimentatori di teorie del complotto (se fossero esistiti all'epoca).Una rivoluzione nè fascista nè bolscevica, forse tutte e due insieme, alimentata da falsi miti e ancor più falsi miracoli. I migliori, quelli a cui tutti vogliono credere.A capo di una rivoluzione così ci vuole uno che sappia leggere il futuro, che abbia familiarità coi vaticinii. Un astrologo. E dietro di lui un inventore fallito e ladro, un rufiàn melancolico (gran nome per un personaggio, ma occhio al prossimo), un assassino senza molto cervello (che la fuerza e il descuido di Arlt battezzano "El hombre que viò a la Partera", se mi trovate un nome migliore, ricchi premi) e altri tipi che Arlt conosceva per esperienza diretta della vita tra i compadres del barrio.Come dice Borges, Arlt scrive in effetti con mucho descuido, molta trascuratezza.Ma con indubbia fuerza, una forza sgradevole, ma spesso acuminata, spesso sorprendentemente profetica. Nel 1929, molte intuizioni sono notevoli, alcune lasciano stupefatti.Certo, molti argomenti sono datati, inevitabilmente legati al contesto storico e sociale dell'Argentina dell'epoca. La polemica sull'industrialismo oggi fa un po' sorridere, nella deindustrializzata Europa come e ancor di più nella disastrata Argentina dopo decenni di peronismo, lo viejo e lo nuevo (e come si sa, los peronistas no son ni buenos ni malos, sino incorregibles, Don Jorge Luis diceva), e l'intermezzo di una giunta militare di cui è inutile dire.Vale la pena leggerlo? Quien sabe.Ci sono tante cose dentro, vanno cercate con pazienza perchè sono annegate in un romanzo che, innanzi tutto, non finisce (infatti, ha un seguito, Los lanzallamas, I lanciafiamme).Poi, rappresenta una potenzialmente micidiale combinazione di protorealismo magico (se così si può azzardare) e espressionismo onirico, che a me costa fatica seguire.Sempre col pedale del grottesco e dell'assurdo spinto a fine corsa.Demasiado para mi, compadre.Pero, pero, pero, al curioso di letteratura ispanica forse il libro non dispiacerà.Perdida la fama, perdida...Perdida la idiosincrasia de una metropoli,Là, donde senti girare la grande predica...E ride!... prenda questa che ne ho giàVenduti mille tutti uguali, che è un successo,Che è un successo... no, mister... nellaGrande predica, nella grande ruota cheGira in mezzo al mondo... a spintoniNell’attualità, a spintoni in mezzo ai tram...Anda!http://www.youtube.com/watch?v=b5Mtzw...

  • Kenchiin
    2019-02-20 00:23

    Perturbante.

  • Alden Weer
    2019-03-21 23:33

    Perdón, me aburrí. Se lo digo a los otros, a Roberto, a Piglia y un poco a mí mismo; porque es un libro donde prestando atención a los detalles de vez en cuando se encuentra algo genial y capaz grandioso. De entre lo más a mano que recuerdo está esa idea de fundar un imperio nuevo basado en una mentira, pero sin que importe cuál sea esa mentira; primero como plan para hacerse con todo el poder y en las últimas páginas capaz ya más como necesidad de una sociedad donde las mentiras antiguas (cristianismo) ya no rinden más.El libro es así: primero Erdosain se ve apretado por circunstancias críticas porque se afanó plata del trabajo y si no encuentra forma de devolverla lo echan. En esa parte estuve enganchado. A las pocas páginas se resuelve y después Arlt crea rápidamente otra tensión: Erdosain tiene que matar a un compañero de trabajo por razones medio existenciales, y de yapa le puede sacar plata suficiente para encarar una revolución medio loca que vienen tramando entre varios. Bueno, ponele que va, le seguí la corriente. Pero hasta ahí la trama, después el autor se va expandiendo por los diferentes personajes, y se siguen acumulando páginas y páginas de exploración psicológica donde me costaba seguirle la línea de pensamiento. Y bueno, en alguna parte de esto tenía que decirlo: yo sospecho que Roberto Arlt era un emo. Sabían que "El juguete rabioso" se iba a llamar originalmente "La vida puerca"?Ya en la segunda mitad estaba agotado de divagues y personajes en estados estrambóticos y deprimentes que no se pueden explicar del todo bien y tenés que andar persiguiéndolo al autor por 300 líneas para intentar entenderlos, y empecé a leer más apurado. Ausencia total de gancho. Una de las peores: los personajes nunca cobraron vida en mi cabeza. Los sentí más como recipientes del autor para tirar sus propios sentimientos espontáneos.Lo que más me gustó es la ambigüedad que sentí cada vez que el astrólogo y sus secuaces repasaban sus planes para conquistar el mundo: las ideas por momentos me envolvían y capaz creía en alguna especie de utopía de la que hablaban, o en la posibilidad de desestabilizar todo el sistema con algunos pocos golpes bien pensados... pero después me empezaba a resultar todo un delirio y me acordaba del nombre de la novela. Siempre terminaba dejándome llevar poque todos los personajes de la novela están locos, no hay ninguno cuerdo!Al final de la novela aparece un "Continuará...". No, no voy a leer la otra. Ya me aburrí.

  • La Mala ✌
    2019-02-19 01:08

    Tengo la cabeza medio alterada, mañana haré una reseña decente. Cuando me recupere.Mientras tanto,(view spoiler)[Acabo de conocer a los personajes más interesantes de la literatura argentina, eso sin duda. Uno peor que el otro, cada cual con su perversión, su locura implacable, su crueldad, su ambición. Insoportables, imposibles de querer, y con todo, impresionantes...Anonadada.No puedo entender cómo no se me ocurrió leer antes esta obra maestra."...los directores del movimiento eran unos cínicos estupendos, que no creían absolutamente en nada. Nosotros les imitaremos. Seremos bolcheviques, católicos, fascistas, ateos, militaristas, en diversos grados de iniciación.""Usted siente que va cortando una tras otra las amarras que lo ataban a la civilización, que va a entrar en el oscuro mundo de la barbarie, que perderá el timón, se dice y eso también se lo dije al Astrólogo, que provenía de una falta de training en la delincuencia, pero no es eso, no. En realidad, usted quisiera vivir como los demás, ser honrado como los demás, tener un hogar, una mujer, asomarse a la ventana para mirar los transeúntes que pasan, y sin embargo, ya no hay una sola célula de su organismo que no esté impregnada de la fatalidad que encierran esas palabras: tengo que matarlo. Usted dirá que razono mi odio. Cómo no razonarlo. Si tengo la impresión de que vivo soñando. Hasta me doy cuenta de que hablo tanto para convencerme de que no estoy muerto, no por lo sucedido sino por el estado en que lo deja un hecho así. Es igual que la piel después de una quemadura. Se cura, ¿pero vio usted cómo queda?, arrugada, seca, tensa, brillante. Así le queda el alma a uno. Y el brillo que a momentos se refleja le quema los ojos. Y las arrugas que tiene le repugnan. Usted sabe que lleva en su interior un monstruo que en cualquier momento se desatará y no sabe en qué dirección.«¡Un monstruo! Muchas veces me quedé pensando en eso. Un monstruo calmoso, elástico, indescifrable, que lo sorprenderá a usted mismo con la violencia de sus impulsos, con las oblicuas satánicas que descubre en los recovecos de la vida y que le permiten discernir infamias desde todos los ángulos. ¡Cuántas veces me he detenido en mí mismo, en el misterio de mí mismo y envidiaba la vida del hombre más humilde! ¡Ah!, no cometa nunca un crimen. Véame a mí cómo estoy. Y me confieso con usted porque sí, quizá porque usted me comprende…"Y la Coja Hipólita...—¡Sí había soñado!Días hubo en que se imaginó un encuentro sensacional, algún hombre que le hablara de las selvas y tuviera en su casa un león domesticado. Su abrazo sería infatigable y ella lo amaría como una esclava; entonces encontraría placer en depilarse por él los sobacos y pintarse los senos. Disfrazada de muchacho recorría con él las ruinas donde duermen las escolopendras y los pueblos donde los negros tienen sus cabañas en la horqueta de los árboles. Pero en ninguna parte había encontrado leones, sino perros pulguientos, y los caballeros más aventureros eran cruzados del tenedor y místicos de la olla. Se apartó con asco de estas vidas estúpidas.En el transcurso de los días los raros personajes de novela que había encontrado, no eran tan interesantes como en la novela, sino que aquellos caracteres que los hacían nítidos en la novela eran precisamente los aspectos odiosos que los tornaban repulsivos en la vida. Y, sin embargo, se les había entregado.Mas, ya saciados, se apartaban de ella como si se sintieran humillados de haberle ofrecido el espectáculo de su debilidad. Ahora se sumergía en la esterilidad de su vivir igual a un arenal geográficamente explorado." (hide spoiler)]-----------------------------------------------------------Lectura conjunta con Liz* y Nanu de Emma's Tea PartyA empezar el 20 de marzo["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>

  • Ben Winch
    2019-03-09 18:22

    I wasn't quite convinced by this one - it seemed too plotless and random, like Dostoevsky but without the inspired passages that make a hard slog like The Idiot worth the hassle. It may be that the translation is partly to blame, or that a second reading will help, but even so I doubt this will ever be something I'll truly love. Perhaps tellingly, Arlt is a favourite of Julio Cortazar's, another guy who I feel is either ill-served by translators or not my cup of tea. These novels where people just wander around discussing things - I've never really understood them. Give me more landscape, more atmosphere! Show me Buenos Aires in the 20s. There was a dream sequence near the end in a seedy bar, and a description by one of the characters of a journey to Patagonia - both were good. But Arlt himself said that, owing to straightened circumstances, he never had the chance to 'develop a style' - and I think I agree with him. I'm all for the underdog, but unfortunately I'm a bit of a perfectionist too. That is, I don't demand that the entire novel be perfect, but perfect rays must shine through its surface somewhere. For me, this book just had too few of those rays.

  • David
    2019-02-24 19:29

    This book and Dostoevsky's "The Possessed" are two comical books about difficulty of pulling off a socialists revolution. In Arlt's book Erdosain loses his job, his wife runs off with another man and he falls in with some inept men planning to overthrow the Argentine government lead by a man called the Astrologer. He has a vision of ending unemployment by enslaving workers to work in a factory in a mountain. What could possibly gp wrong? As in "The Possessed" the plan revolves around the death of one of the members. This time to get money. Erdosain comes to think it might not be a good idea and has second thoughts

  • Theut
    2019-03-19 18:12

    Puro e semplice genio: il libro mi aspettava da anni ma solo adesso l'ho preso in mano e... sicuramente ne è valsa la pena. E' impossibile descrivere un sogno, l'insieme di sensazioni che portano a una sequenza di azioni (più o meno reali) che dovrebbero modificare la società nel suo insieme. Arlt rende benissimo le incertezze e le illusioni/disillusioni dei suoi compatrioti (ma solo loro?).Unico neo: il romanzo non ha una sua propria fine, occorrerà leggere I lanciafiamme...

  • Laura Jácome
    2019-03-02 18:14

    Es curioso observar cómo el mundo interior de un personaje sobrepasa a la historia misma. Ese es el caso de "Los siete locos", que tiene como personaje como principal a la angustia. Sí, a la angustia, a la búsqueda de sentido de una vida fallida, a los sueños incumplidos y frustrados, a las noches de vigilia plagadas de un sinnúmero de ideas sin materializar, de pensamientos sobre lo que pudo ser pero nunca será. Todo esto a través de una prosa fluida y de descripciones detalladas que preceden cada acción y que, de hecho, en "el mundo real" transcurrirían en la mente en cuestión de segundos, pero que para poder ser explicadas a través de la palabra escrita, e incluso hablada, tardarían eternidades.

  • Sini
    2019-03-18 21:26

    Rond 1930 publiceerde de Argentijn Roberto Arlt het tweeluik "De zeven gekken" en "De vlammenwerpers", dat vanwege zijn totaal waanzinnige inhoud en vorm volkomen de grond in werd geboord. Maar later werd het bejubeld als meesterwerk en klassieker, vooral in Argentinië zelf maar ook daarbuiten. En nu ik beide boeken eindelijk eens een keer gelezen heb jubel ik uit volle borst mee. Dit tweeluik vereist door zijn grillige plot en barokke stijl wel veel concentratie, en zelf had ik ook forse moeite om enige greep erop te krijgen, maar toen ik eenmaal het koortsachtige en waanzinnige ritme goed te pakken had was ik ook helemaal verkocht.Het verhaal wordt in beweging gezet door de koortsachtige wanhoop en de grillige waanbeelden van een aantal hooglijk buitenissige personages: een gedemoraliseerde klaploper en fraudeur die geniet van en bodemloos lijdt onder zijn voortdurende zelfvernedering en die broedt op het ontwerp van een alle verdelgende soort gifgas, een sinistere fanaticus die de hele wereld wil vernietigen wat dan gefinancierd moet worden door een keten van lugubere bordelen, een "melancholieke pooier" die op vrij vernederende wijze vrouwen uitbaat en collega's bedriegt om zichzelf en de conventies te tarten, en zo meer. Al deze personages zijn bezeten van woede en wanhoop, en razend over de leegte van de wereld. Ze vervloeken God omdat hij niet bestaat, ze verketteren de wereld omdat hij vies en voos is, ze worden geteisterd door existentiële angsten en door zelfverachting vanwege die angsten. Bovendien voelen zij zich net zo vies en voos als de wereld zonder God die zij zo haten, en dus haten en verachten zij vaak ook zichzelf. Vandaar ook hun barokke plannen en complotten die moeten leiden tot vernietiging van de wereld en van henzelf. Plannen overigens die vaak het karakter hebben van een hallucinatoire en onwerkelijke droom, of van een cynische komedie: ze zijn volkomen richtingloos en onwerkelijk, dus niet te verwezenlijken. Eigenlijk zijn ze zelfs belachelijk, ridicuul, idioot: even zinloos als de wereld die door die plannen vernietigd had moeten worden. De personages weten dat, en ook dat voedt hun wanhoop, zelfhaat, hoon en woede. Je kunt het boek waarderen om zijn tijdsbeeld: de desillusie van WO I en van veel in Argentinië verdwaalde gelukzoekers klinkt er heel pregnant in door. Je kunt het ook lezen als angstaanjagend rake profetie: de vooraankondiging van de Nazistische waanzin en van de Peronistische terreur die enige jaren later over Argentinië zou neerdalen. Zelf waardeer ik het vooral door zijn existentialistische karakter: het bijzonder meeslepend overgebrachte gevoel dat je gedoemd bent tot vrijheid, en dat je geworpen bent op een wereld die geheel zinloos is en geen enkele absolute waarheid kent. Dat gevoel wordt overgebracht door de krankjorume grilligheid van verhaal en plot: dat is totaal chaotisch, zonder enige causaliteit, zonder enige richting, even stuurloos dus als de wereld zonder God. En ook de behoorlijk barokke stijl evoceert voor mij treffend de waanzin van deze wereld. Bijvoorbeeld: "In Erdosain zat al het leed van de wereld opgesloten. Waar op aarde kon je een mens vinden met meer rimpels van bitterheid in zijn huid? Hij had het gevoel dat hij geen mens meer was, maar een met huid bedekte wond die verstijfde en gilde bij elk kloppen van zijn aderen. Maar hij leefde. Hij leefde in verre verwijdering en angstaanjagende nabijheid van zijn lichaam tegelijk. Hij was nu geen organisme meer dat kwellingen in zich opzoog maar iets onmenselijkers...misschien.... een in zichzelf opgerold monster in de zwarte buik van de kamer. Iedere laag duisternis die van zijn oogleden neerdaalde, was een placenta-achtig weefsel dat hem steeds meer van het menselijk universum isoleerde". Prachtig proza, vind ik: vol van duistere intensiteit, erg onconventioneel ook. En dus typisch proza dat past bij personages die vol wanhoop de duistere leegte peilen van de wereld en van zichzelf, en nauwelijks kunnen verwoorden wat zij daarbij ervaren en zien.Nee, vrolijk is dit tweeluik niet, ook al is het vol pikzwarte humor. Maar ik bewonder de compromisloze originaliteit ervan, en werd meegesleept door de duistere intensiteit. De leegte van de wereld en de existentiële wanhoop daaraan zie je in meer boeken, maar zelden in zulke originele en scherpe kleuren als hier. Je ziet niet zo vaak dat iemand de waanzin van de wereld zo treffend oproept met zijn stijl en zijn plot, en je leest niet vaak boeken die de lezer zo voortdurend verrassen door het verhaalverloop en de woordkeus. Ja, het tweeluik is ongehoord zwartgallig. Maar toch ben ik na lezing ervan tamelijk opgetogen!

  • Carlos
    2019-03-04 19:37

    The Seven Madmen is the sort of work that never seems to lose its impact. Even 80 years after its original publication, there's something uniquely unsettling about Arlt's account of one man's involvement in a bizarre criminal conspiracy. The man in question, Remo Erdosain, finds himself in trouble at the beginning of the novel. His bosses at The Sugar Company have figured out that he has been embezzling, and give him a day to return the money he has robbed. To make things worse, when he gets home, he learns his wife is leaving him for another man.Desperate, he seeks out the help of a man who goes under the moniker of The Astrologer, a strange figure obsessed with criminal conspiracies and the overthrow of the established order. He is soon drawn into the Astrologer's strange plan, in which are involved several other strange characters, including Hafner, a math professor turned pimp whom people call "The Melancholy Ruffian," an army Major and the Gold Seeker.I remember the first time I read it, I found it sort of disappointing, perhaps because it ends so abruptly with a "To be continued..." This time around, I found myself drawn more into its unique and nightmarish character. Of particular note is The Astrologer, which has struck me as one of the most intriguing characters in literature, up there with Ahab or Heathcliff. With his fascination for political philosophies, his deep cynicism and his strange schemes, he seems like a foreshadowing of the rise of men like Hitler, Stalin or bin-Ladin. The whole conspiracy he heads strikes similar strange tones, with each participant seeming to have their own strange scheme at play as well.Arlt's description of the city is wonderfully evocative, and he draws heavily on the smells of the city as well as a pervading sense of darkness. It struck me as having interesting parallels with film noir, in which shadows are part of the atmosphere of moral decay.

  • Jacob Wren
    2019-02-26 18:12

    Roberto Arlt on forming a secret society:I’m telling you honestly – I don’t know if our society would be Bolshevik or fascist. Sometimes I think the best thing would be to concoct such an unholy mixture that not even God could untangle it. I’m being completely frank with you now. For the moment, what I’m aiming for is a huge undefined mass which could accommodate every possible human aspiration. My plan is to target young Bolsheviks, students and intelligent proletarians. We will also welcome all those who have some grandiose scheme for reshaping the universe, all those clerks who dream of becoming millionaires, all the failed inventors, all those who have lost their job, whatever it might have been, those who are being taken to court and have no idea where to turn…The strength of our society won’t depend so much on what its members donate as on the earnings from the brothel each cell will run. And when I talk of a secret society I don’t mean the traditional kind, but a super-modern one, in which each member or associate has a stake and earns a profit – that’s the only way to get them to identify more and more closely with its aims, although these will only really be known to a few. That’s the commercial side of things. The brothels will guarantee enough income to support the growing number of ventures the society undertakes. We’ll set up a revolutionary training camp in the mountains. The new recruits will undergo instruction in anarchist tactics, revolutionary propaganda, military engineering, industrial relations, so that the day they leave the colony they can set up a branch of the society anywhere… D’you follow me? The secret society will have its own academy, the Academy for Revolutionaries.

  • Pickle Farmer
    2019-03-19 01:29

    Amazing sentences glittering throughout this book. Reminded me of a 1920's Fight Club. Arlt is the man.

  • James Murphy
    2019-02-18 23:15

    This is a novel about a kind of schlemiel who loses his job after he embezzled from the firm he works for. Then his wife leaves him. Cast adrift by the unlucky turns his life has taken, he falls in with a ragtag, unwholesome group of men led by The Astrologer. They plan to overthrow the existing societal and governmental order and replace it with a new industrialization run by the enslavement of the masses. Unemployment will be a thing of the past, and the fiscal needs of the new state will be provided by the proceeds of prostitution. There may be a broad allegory at work here. At one point the protagonist, Remo Erdosain, tells The Astrologer he looks like Lenin.I enjoyed it. The clear translation by Nick Caistor avoids the stilted language that sometimes bothers me in translations from the Spanish.

  • Karina
    2019-03-04 00:23

    For most people here in England mention Argentina and they think of the Falklands War. Either that or the football rivalry between the two countries which lasted over four decades. But to those of us who study the culture of Latin America more closely Argentina represents a vibrant literary scene. It has produced several notable writers among them Borges, Cortazar, Adolfo Bioy Casares, Macedonio FernandezThe blurb describes the author as the father of the Argentine novel yet there are echoes of Macedonio in these pages. Even in the way that characters are never named. So here we have The Astrologer; The Melancholy Thug; The Man who saw the Midwife; And it's a fascinating story. The protagonist Erdosain has stolen money from his employer. His wife has left him for another man. His wife's cousin Barsut has betrayed him to his employer. So he hatches a plan with a character known as The Astrologer to kill Barsut. The Astrologer wants to set up a secret revolutionary society funded by brothels. It's all a little bizarre.The Astrologer has a dim view of mankind and sees that the masses can be moulded by either religion or by charismatic leaders such as Lenin or Mussolini. Of course this requires the sort of primitive consciousness that exists in the slums of the early 20th century. Today it survives only in under developed countries - the rest of us are controlled by the craving for material goods. But in the seedy streets of Buenos Aires he finds the types he needs for such an experiment. From almost one hundred years later it's hard to imagine those teeming slums. Or indeed that mankind was about to descend into hell. The author wrote this novel during 1928-29 and the ideas expressed within therefore anticipate the military coup of September 1930. Thus it is a picture of Argentina at a turning point in its turbulent history in the period immediately before the Coup ushered in what became known as The Infamous Decade. A fascinating portrait of a society on the brink of a disaster from which it didn't recover for many years. There is a neat twist at the end of this novel followed by the explanation that the story is continued in The Flamethrowers - which isn't yet available in translation. Shame. For me it didn't quite live up to the claims on the jacket by the likes of Bolano and Cortazar but still it's good to see Serpents Tail publishing such forgotten classics.

  • Kevin Tole
    2019-02-23 20:38

    Not an easy book to track down but well worth the effort. This is Roberto Arlt's second book. It's a harder read than Mad Toy (El Jugete Rabioso) but in many ways a far far deeper book. Said to be auto-biographical it shows the multi-layering which has become to be known as the sense of many South American writers.Ostensibly the tale of Erdosain, a petty under-employed thief and his plan with The Astrologer to kidnap and murder a man for his money so that they can embark on their masterplan to set up a secret society and takeover the country. Much of the 'action' takes place in a dream world of Erdosain's imagination and this serves Arlt to examine the feelings of the dispossessed / non-possessed underclass of Argentina at a period when Buenos Aires was expanding and Argentina was rich.Don't be put off by the dislocations that occur and re-occur throughout the book. You really need to read every line. You cannot skip or skim this but with this book Arlt makes a strong case for being a truly influential writer whose work would appear to have influenced many not the least of which would be Borges.It is well worth the effort of tracking this one down and it is a criminal act of publishing house folly that this is not so easily accessible, as well as the follow up book, which as far as I am aware has never been translated into English - Los Lanzallamas (The Flamethrowers) - which follows the action on immediately from the end of Los Siete Locos.

  • Gabriele
    2019-02-24 20:13

    Potrei riassumere questo libro dicendovi di diffidare sempre quando, nelle note biografiche dell’autore, trovate scritto “il più grande romanziere” di questa o quell’altra località geografica. Roberto Arlt, argentino, pubblica “I sette pazzi” nel 1929, un romanzo sicuramente avanti nei tempi ma che soddisfazione, ahimé, me ne ha lasciata ben poca. La trama è quanto di più bizzarro ci si potrebbe aspettare, i personaggi fin troppo particolari, costruiti a tavolino e dunque poco credibili, l’ambientazione calata completamente nell’Argentina del periodo e impenetrabile da chi è così distante culturalmente, geograficamente e storicamente come lo siamo noi. Il risultato è un romanzo che alterna parti interessanti ad altre veramente noiose e anche difficili da seguire, tant’è che 300 pagine vi passeranno tutt’altro che velocemente. Come non bastasse, finito “I sette pazzi” la storia semplicemente rimane a metà: per sapere la fine occorre prendere forzatamente in mano il successivo “I lanciafiamme“. Devo aggiungere che non ci penso minimamente?_

  • jeremy
    2019-03-04 22:30

    from julio cortázar's 1981 introduction: from the tangled skein of misanthropy, megalomiania, miserabilismo, masochism, faustian drive, schopenhauerian negativity, and a bergsonian leap toward a dionysian dynamic (plus, of course, nietzsche); from that voluntary hell in permanent rebellion, drenched in a longing for open skies, earthly paradises, flights into the absolute; from that anarchism in search of fascist or nihilistic praxis, the rejection of proletariat filth and bourgeoisie filth alike, i don't think anything historically useful remains except the denunciation of a social order that makes equally possible the horror of the lowest of the low and the highest of the high, the brothelesque world of the astrologist and erdosain, and its flip side, equally brotherlesque: the prophylactic and disinfected world of business and finance... in the final analysis, his [arlt's] work is only just barely "intellectual"; writing for him is cauterization, acid that etches, a magic lantern projecting, one after another, glass slides depicting a cruel city and its men and women condemned to live permanently on the prowl, like dogs, spurned by both porters and homeowners.originally published nearly 90(!) years ago, roberto arlt's the seven madmen (los siete locos) is but one of two of the argentine's five novels available in english translation (the mad toy being the other). a dark, often bewildering tale of plotted mayhem, genocidal aspirations, societal frustration, and vengeful longing, arlt's story is remarkable for both its prescience and documentarian view of buenos aires. caught embezzling from his employer, erdosain's life begins to unravel (further), and, in a convoluted attempt at recompense, soon aligns himself with the astrologer, a maniacal, quasi-mystical, cult-like aspiring autocrat (presaging the arrival of juan perón). conspiring with a motley assortment of other criminal types, erdosain and the astrologer plan nothing less than the overthrow of society and humanity."once science has extinguished all faith, nobody will want to go on with a purely mechanical existence. and the moment that this phenomenon occurs, an incurable plague will return to the earth... the plague of suicide... can you picture a world of desperate people, their brain shriveled, lost in the caverns of our gigantic cities, wailing at the foot of concrete walls: 'what have they done to our god?' and young girls and schoolkids organizing secret societies where they practice the sport of suicide? or men refusing to have any children, despite berthlot's naive prediction that they could all be fed with synthetic pills?"erdosain and company are clearly disturbed, with their dreams of absolute dominion rooted in childhood humiliation, neglect, and authoritarianism (among others), but their quest is perhaps the natural outcome of a caged beast yearning to escape and forcing his adversaries to face reprisals. the seven madmen is hardly a perfect novel, it's untidy and often sprawling, yet there is method to the madness, much as bolaño's fiction is characterized by a sloppy, imperfect nature that somehow coalesces into determinate and exacting work. arlt, admired by his contemporaries and influential to generations that followed, masterfully transcribes the chaotic milieu of his surroundings — and offers a colorful, despotic story in the process. dostoyevsky's influence is clear (as noted in both the introduction and the translator's afterword), but arlt's dystopian world is his own. the vision conveyed throughout the seven madmen isn't a hopeful one, but arlt's (semi-autobiographical) protagonist's world is devoid of non-delusional hope. it's easy to see the influence the seven madmen would have on other renowned latin american authors, but, more than that, arlt's third novel stands, often dizzyingly, as a diagnosis of disaffection and estrangement — a manic tale tempered only in the telling."that's right. what is to be done... in days gone by we would at least have had the chance to take refuge in a convent or to go on a journey to distant, magical lands. nowadays you can eat an ice cream in patagonia in the morning and bananas in brazil in the afternoon. what is to be done? i read a lot, and believe me, all the books from europe are full of the same current of bitterness and despair you speak of in your own life. just look at the united states. movies stars have platinum ovary implants; and there are murderers trying to beat the record for the most horrible crime. you've been around, you've seen it. house after house, different faces but the same hearts. humanity has lost its ability to celebrate, to feel joy. mankind is so unhappy it's even lost god! even a 300-horsepower engine is only fun when driven by a madman who is likely to smash himself to pieces in a ditch. man is a sad animal who only rejoices in wonders. or massacres. well, in our society we'll make sure we give them wonders – plagues of asiatic cholera, myths, the discovery of gold deposits or diamond mines. i've seen it when we two talk. you only come alive when some fresh wonder is mentioned. it's the same with everyone, criminal or saint."a sequel, los lanzallamas (the flame-throwers) was published two years later, but has not, to date, been translated into english. bolaño's blurb bears inclusion: "let's say, modestly, that arlt is jesus christ."*translated from the spanish by nick caistor (neuman, onetti, aira, saramago, et al.)

  • Ste Pic
    2019-03-03 19:30

    l'ottavo pazzo Sono sicuramente l'ottavo pazzo perché ho apprezzato questo romanzo di arlt che forse potrebbe meritare un giudizio più magnanimo se solo accanto agli "alti" non avesse proposto sovente dei "bassi" imbarazzanti . ci ho trovato molto umorismo e angoscia (strano mix), critica sociale e grotteschi personaggi che si riuniscono in strampalate congreghe e meditano pazzesche rivoluzioni. E come non rilevare la vena profetica, l'aver descritto una società in profonda crisi economica e di valori che è pronta per un bel colpo di stato. l'ideologia è secondaria, bolscevismo o fascismo, tutti insieme appassionatamente in un delirio golpista: militari e poveracci, papponi e santoni. siamo nell'argentina del 1929 e un golpe militare ci fu effettivamente nel 1930. E io, accodandomi ai sette pazzi, ci ho letto magari cose che non ci sono: l'assoluta mancanza di moralità nei comportamenti individuali dei personaggi, la ricerca da parte del protagonista, un inventore fallito che si disprezza, di atti anche estremi come l'assassinio (siamo dalle parti di delitto e castigo) che possano riscattare un'esistenza vuota, visioni deformate di etica e rapporti umani, mi hanno spinto verso una lettura materialista della storia nella quale, tramite i surreali personaggi, si mostrano le forze (economiche) ciniche, violente e senza scrupoli, che agiscono nella società a livello di massa, senza che possano provare orrore o pietà. il fatto che i personaggi non vengano mai descritti mangiare o bere, che non venga mai proposto un dettaglio realistico su buenos aires, luogo di ambientazione del libro, può forse blandamente rafforzare questa interpretazione. Certo non è un libro accattivante, può essere cupo e angoscioso, non strizza l'occhio al lettore, ma lo impegna in un corpo a corpo che rischia di diventare pesante. La lettura risulta spesso faticosa e il libro non finisce (prosegue in un altro - il lanciafiamme) Però la ricchezza dei temi merita sicuramente una possibilità e qualche momento di vera goduria può riscattare pagine più sciatte e noiose. *** e 1/2

  • Sugus
    2019-03-09 21:34

    Las tres estrellas no se correlacionan con la calidad de la novela, solo sigo las reglas de la pagina y estas dictan que tres estrellas significa que me gustó. Eso. Me gustó. Arlt tiene un manejo de la narración que se siente muy propio de él, a pesar de que esta es la primera novela que leo de él. Se da una extraña relación de oposición funcional donde tenemos personajes y paisajes profundamente sórdidos y lumpen pero siendo descritos en una prosa poética y profundamente estilizada. Arlt trata de embellecer los recovecos mas decadentes de una Buenos Aires sucia y húmeda de primera mitad de siglo, mediante los ojos de Erdosain. Un personaje profundamente deprimido y deprimente, que no deja de masticar su propia miseria. Es un masoquista sentimental que para el final del libro ya se vuelve francamente insoportable. Y eso es parte de lo que no me permitió disfrutar tanto esta novela. El protagonista se vuelve insufrible, no porque este mal escrito, todo lo contrario, sino que su presencia se vuelve insoportable. En el medio de todo esto, una conspiración prodigiosa, que lamentablemente, veremos desarrollada en la próxima novela.